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Usted de seguro lo ha escuchado. Todos
dicen que Costa Rica es un país Pura Vida! ...y al visitarlo o vivir un tiempo en
el, la gran mayoría tiene la fortuna de confirmarlo. Es de verdad un país donde
es fácil disfrutar de la existencia.
Pero... ¿es
así para todos?
Al hablar de Pura Vida hablamos en esencia, de
un sentimiento que habita en el corazón y fluye por las venas de cada
costarricense y que suele contagiarse espontáneamente a los visitantes que
pisan este territorio. La filosofía de la Pura Vida está en los genes de todo
Costa Rica y se transmite fácilmente por vía oral y cutánea, es decir, se
contagia en las conversaciones y en las sonrisas, para luego poco a poco, ir
colándose por cada uno de nuestros poros.
Pura Vida es una forma
especial de ver la vida. Es una filosofía que dice que la felicidad está en las
cosas simples, en la forma en que uno percibe la existencia, se relaciona con
el mundo y valora los detalles de su día a día.
Al usarlo para definir
al país, estamos diciendo básicamente que este es un país que vive en paz y armonía.
Un país sin estrés. Un país amistoso, cariñoso y hospitalario. Un país con
pocos prejuicios. Un país sin traumas y sin ejercito. Un país limpio,
solidario, noble, respetuoso de la tierra y algo fundamental…un país que
aprendió a tomarse la vida con calma.
Todo estas virtudes,
sumadas a la belleza de su exuberante naturaleza, son las que hacen que Costa
Rica en su conjunto sea un buen lugar para vivir… uno muy bueno.
Estas son las razones
de que los costarricenses amen tanto a Costa Rica y de que tantos extranjeros
la elijan para vacacionar o para iniciar una nueva vida.
Pero basta de halagos!
Toda moneda tiene una segunda cara y la verdad es que todas estas condiciones
particulares en las que hemos descubierto tanto de positivo, es también para unos
cuantos mártires recién llegados…el comienzo de toda una pesadilla! Son pocos,
pero ahí están.
En Costa Rica, no es raro ver a un extranjero rabiando
porque la forma en que se hacen las cosas aquí, es muy distinta a como se
harían en su país de origen. Tampoco es raro ver a otro altamente alterado por
que su encargo de hace días aún no está listo o porque las cosas no le salen
rápido o tal como el esperaba que le salieran. Y en honor a la verdad, bastante
razón suelen tener…
Todo beneficio tiene un costo
Costa Rica ha logrado
todas las buenas condiciones antes mencionadas, optando por una escala especial
de prioridades y en este proceso ha escogido restarle importancia a otras
cosas. Se podría decir que la gran prioridad de Costa Rica es el grado de felicidad
que se logre cada día y la satisfacción que cada ciudadano sienta respecto a su
vida.
Mientras en gran parte
de Europa o Estados Unidos, el profesionalismo, la eficiencia y el cumplimiento
de los plazos son una ley sagrada y requisitos del éxito, para buena parte de
los costarricenses, no suelen ser la prioridad más relevante.
Hay que entender que
aquí la concepción de éxito es… diferente. Tiene mucho más que ver con lo
personal que con lo laboral.
El ciudadano pura
vida, siempre cuidará más de disponer de buen tiempo para dedicar a su familia
y al disfrute de su existencia, se cuidará de evitar el estrés y de no sufrir
por asuntos que no valen la pena, ni por los problemas que no tienen solución.
Esto no quiere decir que en el país los problemas no importen ni que las cosas
no se hagan bien, solo que no siempre se harán con la misma premura o exigencia
con que se harían en Alemania o la misma dedicación y método con que lo haría
un japonés. Lo que si es probable es que al hacer las cosas, aquí se disfrutará
más y que en el proceso, se sufrirá de menos estrés...mucho menos.
El precio de la Pura Vida
Para poder disfrutar
de una vida plena, se requiere fundamentalmente de paz mental. Y para lograr
paz mental, el primer gran requisito es… no estresarse. Suena muy obvio pero no
por ello menos cierto. El estrés se roba de golpe nuestra paz intelectual y
emocional. En Costa Rica, esto es algo que se aprendió desde siempre.
La solución:
Tomarse la vida con
calma.
El costo:
Una vez de cada
cuantas, se fastidiará aquel que tenga prisa.
Costa
Rica con una mentalidad europea, ya no sería Costa Rica y talvez, ya no sería
un país tan pura vida. Querer cambiar al país no es la opción correcta. Lo que
corresponde es respetar a esta cultura, entenderla y adaptarse.
Tal vez los
siguientes consejos le orienten mejor…
Lo que intentamos, es
ayudar a los nuevos residentes a encarar el tema con un poco de humor, algo más
de paciencia y estos cuantos consejos prácticos, siempre con el objetivo de que
sus días también lleguen a ser totalmente… Pura Vida!
Para lidiar con el exceso de calma.
- Cuando uno necesita
algo apurado, lo mejor es pedirlo con humildad y explicando su situación. A fin
de cuentas, uno es el del apuro. En Costa Rica la gente es más fraterna cuando
se le habla con el corazón. Conseguirá mucho mayor compromiso y mejores
resultados apelando a la solidaridad que recurriendo a la prepotencia.
- Disminuya sus
expectativas respecto a la eficacia y siempre contemple un cierto margen de
retraso o de imprevistos.
- Para evitar malos
entendidos al encargar un trabajo, siempre explique con todo detalle lo que
está solicitando. La mayoría de las situaciones incomodas se deben a errores de
comunicación iniciales. Si no habla buen español, acompañarse de alguien que
traduzca sus instrucciones le ahorrará los malos entendidos y le ayudará a una mejor negociación.
- Si las cosas no
salen según lo esperado, respire profundo y luego piense en una solución. Sáltese la parte del enojo. No permita
que pequeños inconvenientes le roben la paz mental.
Para vivir… Pura Vida:
* Valore a fondo lo que tiene
a su alrededor. El aire que respira, el agua que bebe, la brisa en su rostro,
las caricias de sus hijos, ese mango jugoso, esa caminata en la playa, el atardecer,
la noche, el día, sus amigos…Sienta más los sonidos, los aromas, los colores,
las texturas, las sonrisas…
* Revalorice que es
realmente importante para su felicidad y que no lo es. Concéntrese mucho en lo
primero.
* Quéjese menos de lo
que le falta y aprecie más lo que tiene.
* Celebre y agradezca
las cosas buenas, desde los pequeños detalles a los grandes logros.
* Comunique buenas
vibras y estas se multiplicarán.
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