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El Volcán Rincón de la Vieja es sin
duda un destino diverso, tal vez el más polifacético de Guanacaste, capaz de
brindar gratas memorias a todo el que guste de aventuras novedosas, encuentros
íntimos con la naturaleza y un contacto franco con la Costa Rica real, la del
slogan ‘sin ingredientes artificiales’.
Esta zona es una de las
5 áreas con más diversidad ecológica del país y uno de los Parques Nacionales
que ofrece la experiencia más variada. Además de extensas áreas de bosque primario lluvioso en el lado norte y
bosque seco tropical en la zona sur, el Parque Nacional Rincón de la Vieja
envuelve dos volcanes activos (V.Rincón de la Vieja y V.Santa María), seis picos
volcánicos menores, varios pozos de barro burbujeante (pailas), una laguna
volcánica y decenas de ríos, cañones y cascadas. Dentro del parque, ofrece a
los visitantes bellísimos senderos para caminatas, bicicleta de montaña o
cabalgatas.

Creada hace 37 años, esta área de conservación protege ecosistemas ricos y muy complejos del que forman parte
micos araña, monos aulladores, tapires, jaguares, pumas, pizotes, agutís,
tucanes, motmots, (además de otras 300 variedades de aves), al menos
12.000 especies vegetales y cientos de pequeños mamíferos, anfibios y reptiles.
Pero visitar Rincón de la
Vieja no es solo descubrir un amplio abanico escénico de la Costa Rica
silvestre, sino también de la Costa Rica humana, en su lado sabanero y
tradicional. Los alrededores de este Rincón aún son tierras verdaderamente
rurales. Uno puede sentir como a poco de dejar la carretera, todo comienza a
moverse en calma y el reloj se va primero de fiesta y después de siesta al ver
que nadie lo necesita... En estas rutas, las horas pasan relajadas aunque se
llenan rápido de bellas imágenes y
lindos recuerdos.

Como si lo natural y lo
rural no fuese suficiente atractivo, el Rincón se ha hecho también sinónimo de
aventura y experiencias novedosas. En la zona hay múltiples opciones de canopy
tour, kayaking, canyoning, trekking, tubbing, rappeling y varias otras cosas
terminadas en ing, todas muy entretenidas y estimulantes.

Lo mejor es que aunque uno se siente
cargado de adrenalina y aventura, está inmerso en actividades muy seguras y
casi sin limites de edad, que divierten por igual a grandes y chicos.
 
Otras de las opciones
disponibles para quienes visiten esta zona son el ascenso hasta el cráter del
volcán, cabalgatas por bosques y llanuras, descenso por un tobogán de 400
metros de largo, varios centros termales y spas (clásicos son los baños de
barro volcánico), visitas a un inmenso jardín botánico y mariposario, práctica
de ciclismo de montaña o caminatas por senderos entre los bosques.

Algo que merece una mención
especial, es la amabilidad y sencillez de la gente de esta zona, por lo que
siempre es un aderezo grato parar por el camino a conversar con los lugareños.
La mayoría de los hoteles
en el área son de estilo rústico y sin demasiado lujo aunque sí con todas las
comodidades de la vida moderna. Gracias al carácter
gentil de los lugareños, sobresale en el área un servicio muy dedicado y espontáneamente
amable.

Hace poco, en nuestra
edición 28, les contamos sobre el lado
norte y más lluvioso del Rincón y también sobre Blue River Resort con su
agradable combinación de piscinas termales, mariposario, orquideario, un
extenso jardín botánico de casi 1000 variedades de plantas, un lujoso spa y ese
hermoso río celeste con sus muchas cascadas.
Puede ver luego ese reportaje haciendo click en este enlace 'Descubriendo la cara oculta del Rincón de la Vieja' o en este otro para ir a la
página 18 de la Revista Virtual, edición 28.



El turno de la cara sur del Rincón...
Esta vez, nos fuimos a
develar la cara sur, por el camino a Curubandé (la entrada más cercana a Liberia), recorriendo
los hoteles en el camino y la variada lista de tours que ofrecen. Luego de
escanear todas las opciones, nos decidimos por el penúltimo en la ruta, ya dentro
del parque, que ofrece una muy amplia gama de actividades y muy buenas tarifas
comparativas, aunque rápidamente nos encontramos con una serie de otras agradables
sorpresas, un rotundo know-how del personal y muchas memorias gratas para
llevar de regreso a casa. Habíamos tomado la decisión correcta.
La primera particularidad
sobre Hacienda Guachipelín, se revela en su nombre. Esta era una antigua
hacienda ganadera que de pronto quedó rodeada por un Parque Nacional, cuando
esté se creó en 1973.
Sus dueños, de un día
para otro, al verse limitados en sus artes pecuarias, tuvieron la visión de
ampliar sus funciones y crear actividades y servicios de alimentación para los
turistas que visitaban el parque.
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El restaurante y los primeros tours fueron un
éxito, tanto que poco después la antigua hacienda familiar se transformó en un
hotel, a los antiguos corredores le brotaron
muchas hamacas y junto con monturas y estribos, al equipo de la hacienda se le
agregó arneses, poleas, mosquetones, cascos, balsas y remos.
Los más contentos con
estos cambios fueron sin duda los caballos de la hacienda, que además de
recibir un ‘Extreme Makeover’ en sus caballerizas, comenzaron a recibir
tratamiento V.I.P. o mejor dicho V.I.C. (Very Important Caballo), con la
mitad de trabajo que antes y tratamiento de spa diario para cada uno (duchas,
cepillado, pedicure…)
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La lista de actividades
posibles en esta Hacienda es muy amplia y requiere de varios días de estadía o
varias visitas si se quiere hacerlas todas. Lo bueno es que si uno va solo por
el día, dejará siempre nuevas actividades para su próxima subida o si se
hospeda una semana, no se quedará sin actividades nuevas para la cuarta o
quinta jornada.

Los 2 canopy tour propios
de Guachipelín (algunos hoteles del área ofrecen canopy pero envían
a sus huéspedes acá), son originales y muy escénicos, por lo que es
usual que fotos tomadas aquí sean parte de las imágenes de promoción de Costa
Rica en el mundo. Además de cables entre árboles, hay tramos en que uno vuela
sobre un río dentro de un bellísimo cañón, escala paredes de 90˚, desciende
casi en caída libre rumbo al río o cruza de una plataforma a otra balanceándose cual Tarzán
en la jungla.

Una experiencia muy
especial son los educativos y muy bien guiados tour de observación de aves que
brinda la hacienda. También
recomendamos no perderse la jocosa experiencia del Tubbing (descenso
grupal en balsas individuales por un angosto pero muy inquieto río), una cabalgata
por las faldas del volcán o un tour de Rapelling (escalando y
bajando por varias paredes de roca refrescado por baños de cascadas o
aterrizajes en del río).

Imperdible también un
ascenso a la cumbre del volcán, visitar los cálidos pozos naturales de Río
Negro y terminar cada día en una visita al spa Simbiosis, donde uno goza como
niño embarrándose con lodo volcánico de pies a cabeza, pasando luego unos
minutos en el sauna para después bajar a ‘probar’ cada una de las varias
piscinas termales ocultas en el bosque.

¿Quiere darse un regalo
especial?
Que tal un masaje a orillas del río...

...Una forma perfecta de terminar cada día.
Pero la lista aún no
termina, pues sería injusto no contarles sobre la mayor particularidad de Guachipelín:
Todas las mañanas los huéspedes pueden interactuar en las actividades propias
de la hacienda y aprender por ejemplo a ordeñar vacas, ir galopando a los
potreros para arrear ganado hacia el corral o ayudar a cepillar a un par de
majestuosos y muy fotogénicos bueyes blancos, otros de los animales VIP de la
hacienda.
 
Mención especial para un
tierno trío de pequeños burritos que gustan de pasear por el Centro de
Aventuras. Les encanta la gente! Cuando uno se acerca, ellos inclinan
sutílmente sus cabezas y te miran de reojo, como diciendo ¿Me rascas la oreja, please?
Aunque no son
parte del menú oficial de atractivos de Guachipelín, vuelven locos a los
turistas y en especial a los niños, que no caben de alegría al poder abrazarse
de manera tan tranquila con estos famosamente tercos aunque
tiernos equinos.
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Un dato interesante para
nacionales y extranjeros residentes: Los Domingos, Guachipelín está brindando
un 50% de descuento en tours y en el hospedaje de Domingo a Lunes.
Las mañanas de los Sábados
en tanto, son un día especial en este hotel. Un día de fiesta y tradiciones en
que los huéspedes y el personal se reúnen en el redondel para ver a hábiles
cowboys hacer gala de sus destrezas con el lazo, a orgullosos jinetes mostrar
las pintorescas caminatas y danzas de sus caballos y luego vitorear a valientes
montadores en sus desafíos contra iracundos toros.

Se podría seguir por
varias páginas hablando del Rincón, pero ya no queda más espacio en esta edición
y tendrán que ir a descubrir el resto
personalmente...
En resumen, un volcán y
un Parque Nacional imperdible, plagado de bellezas y actividades para todos los
gustos.
Una experiencia múltiple
e intensa que vale la pena (...más bien vale la alegría!) de ser vivida.

Como llegar?
El Parque se ubica al
noroeste de Liberia, a unos 25 minutos de viaje (ver mapa).
En Liberia,
tome la ruta a Nicaragua y 5 Km. después encontrará a mano derecha el cruce
hacia al Parque y a la mayoría de los hoteles (llamada ruta a Curubande),
aunque también hay otras 2 entradas de interés turístico: Ruta a Cañas Dulces
en el Km. 12 desde Liberia y a Quebrada Grande a 24 Km. de Liberia, que
conducen a otros rincones bellos de la zona como el Río Celeste y a hoteles
interesantes como Borinquen, Buena Vista Lodge o Blue River Resort.
A diferencia de hace unos
años, todos estos caminos están en muy buen estado, por lo que se puede ir con
confianza en cualquier tipo de vehículo. Ojo que esto es válido para la
temporada seca, pero en temporada lluviosa es mejor ir a la segura en un vehículo
doble tracción.
Donde hospedarse?
Ir a la página de inicio
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