
By / Por: Mauricio Valverde
Fotógrafo Naturalista
Yo no soy la víctima ni el dueño de la naturaleza; ambos formamos una
danza multidimencional. Así como
puedo avanzar, puedo dar un paso atrás. La naturaleza me impulsa hacia adelante
y a veces me pide dar un paso atrás. Finalmente me doy cuenta que la naturaleza y yo somos uno mismo y
entiendo que a mayor armonía tengamos con nuestro entorno, más paz espiritual
tendremos.

Vivo en una casa dentro
del bosque de Monteverde, una cabaña muy vieja, tan vieja, tan vieja que parece
salida de un cuento. Una noche una amiga me pregunto si me siento solo viviendo aquí. Yo me río y le digo que no, que nunca estoy solo. Le dije
cierra tus ojos y escucha el bosque que esta a nuestro alrededor.
‘Escucha la cantidad de
vida que hay, escucha el concierto de estas criaturas diminutas que cantan.
Mira por la ventana todas esas luces naturales que flotan en el bosque.’
‘Creo que en este momento
no estamos solos’…le dije.

¿Saben cual es nuestra
compañía?
Los organismos que
componen y hacen su hogar en la selva tropical de Costa Rica, sin contar los
humanos, son muchos y variados. Solo en nuestro pequeño país de alrededor de
51.000 Km2, hay más
de 9.000 plantas florecientes, incluyendo más de 1200 especies de orquídeas. Más
de 850 especies de pájaros se han identificado en nuestro país (más que en Estados Unidos y Canadá juntos).
Nuestro bello país tiene
376 especies de reptiles y anfibios, 205 especies de mamíferos, 130 especies de
peces de agua dulce, 10% de las mariposas que existen en el mundo…
Y entre hongos, bacterias
e insectos, son millones de especies más, muchas de ellas aún desconocidas por
la ciencia.

Los insectos! Una de mis
pasiones! Yo les llamo “bichos mágicos”.
Siempre me pregunto, ¿Que
pasaría si los insectos tuviesen el tamaño de un humano? ¿Existiría aún nuestra
especie?...o ¿Que sería si los
insectos no existieran? Bueno, no se, esta tarea se la dejo a otros
investigadores. Yo soy fotógrafo y amante de las formas de la naturaleza en su
estado actual...
Monteverde, es uno de los
lugares mas mágicos que existen en nuestro país y me atrevo a decir que en el
mundo. Un lugar donde la vida está en cada paso que das, paso a paso, mires
donde mires hay algo moviéndose, mueves una hoja, una roca, un tronco seco,
mueves una planta y ahí encontraras vida, vidas diminutas, vidas salidas de
ciencia ficción o de otro mundo; colores, texturas, formas, patas grandes o
pequeñas, antenas, camuflajes, luz saliendo de sus cuerpos, todo lo que puedas
imaginar esta en este mundo tan pequeño, pero tan grande y bello. Eso es lo que
me insita a tirarme a la tierra, arrastrarme, sentir sus olores, mirar en una
dimensión diferente de la nuestra y esperar por horas que alguna criatura de
estas me mire y se conecte conmigo para yo conectarme con ella.
Es en este momento de
energía cuando atrapo la imagen.

Cualquier cosa que le
hagamos a nuestra naturaleza, sea bueno o malo, en algún momento se nos
devolverá. Entonces, no arrasemos con una montaña para construir un centro
comercial, no le abramos el vientre a nuestra tierra para extraer su minerales,
no desperdiciemos ni contaminemos nuestras
aguas, no cortemos miles de hectáreas de árboles en
nombre del “progreso”...
Vivamos en armonía con la
naturaleza y seamos ecuánimes con la vida. Si nuestro entorno natural esta
bien, nuestra salud física, mental y espiritual estará mejor.

|