Manual de observación de vida silvestre
Las Ballenas Jorobadas
La observación de especies silvestres es una de las actividades más buscadas por los turistas que visitan Costa Rica.
Por ello, a partir de esta edición podrán
encontrar en Utopia una guía sencilla para la observación de diversas
especies, partiendo en esta con el manual para la observación de
Ballenas Jorobadas, que por estos días rondan por las aguas del
Pacífico Norte de Costa Rica, donde se reúnen para dar a luz.
La observación de ballenas es una practica de gran valor pues junto con ser una actividad recreativa de muy bajo impacto ambiental, sirve como un camino directo para que quienes viven esta experiencia, aprendan a valorar y respetar más a la naturaleza.

Guía para la observación de Ballenas Jorobadas (megaptera novaeangliae) Este cetáceo, es uno de los animales más grandes del planeta, teniendo una longitud de 15 a 17 metros y un peso de entre 24 y 48 toneladas. En lugar de dientes posee barbas córneas con las que filtran el alimento contenido en grandes bocanadas de agua, por lo que se les conoce como filtradoras. Al igual que todos los mamíferos, necesitan respirar cada cierto tiempo, siendo el momento ideal para observarlas, pues para hacerlo, estas suben a la superficie.
Alimentación: Su dieta se basa en plancton y peces muy pequeños. Cuando se alimentan, se puede observar un interesante patrón en la conducta: encierran a los cardúmenes en una cortina de burbujas, para luego ascender con la boca totalmente abierta y tragar la mayor cantidad de individuos atrapados en su “red” de burbujas.
Las jorobadas en Costa Rica
Existen dos grupos principales que visitan la costa Pacífica de Costa Rica, que provienen de aguas del Océano Ártico y Antártico respectivamente. En periodos en que el clima es demasiado frío, vienen a aguas más cálidas a parir sus crías a nuestras costas. A pesar de ser una especie protegida, sigue siendo cazada por su apetecida grasa y otros subproductos como el ámbar gris para la fabricación de perfumes finos. A pesar de que internacionalmente se a recuperado su población, países como Japón, Dinamarca y Noruega insisten en la cacería comercial de las mismas.
Protocolo de observación: Se establece en los reglamentos de manejo de casi todo el mundo una distancia prudente de 150 metros con motores encendidos y entre 100 y 50 metros con motores apagados. No debe haber más de dos embarcaciones simultaneas con una capacidad de diez personas cada uno. En caso de llegar una tercera embarcación, esta deberá esperar su turno a más de 300 metros. Además es muy importante no hacer ruidos fuertes ya que las jorobadas se comunican con una sofisticada variedad de sonidos que son la base de las relaciones de pareja en momentos de reproducción y cría.
También se debe evitar seguir a adultos con crías y interponerse entre grupos de ballenas, pues esto podría causar su separación.
Aunque las Jorobadas no son para nada agresivas, su enorme tamaño y peso es un factor de riesgo para las personas, tanto al momento de la inmersión del animal como por el movimiento de sus enormes y poderosas aletas, por lo que está prohibido nadar o bucear cerca de ellas.
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